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Actulizado 7:18 PM UTC, Jan 15, 2022

Guillermo Cano gusta en Colmenar

Circuito Andaluz de Peñas del Instituto Andaluz del Flamenco. ‘En memoria de Diego Pérez‘. Cante: Guillermo Cano. Guitarra: Juani Marín. Compás: Raquel Salas y Encarni Cortés. Presenta: Francisco Cano. Lugar: Peña Flamenca El Canario de Colmenar (Málaga). Día: Sábado, 4 de diciembre de 2021. Aforo: Media entrada.

Hace mención el presentador, Francisco Cano, presidente de la Peña El Canario de Colmenar, a nuestro añorado e inolvidable Diego Pérez, presidente de la Federación de Peñas Flamencas de Málaga. Con agradecimiento a esta entidad provincial por hacer posible la actuación de esta noche.

Arranca el recital por alegrías. Se rompe el hielo y el público se muestra receptivo y entregado desde el primer momento. La soleá de Charamusco nos trae el recuerdo de Antonio Mairena: “Subí a una alta montaña/ buscando leña pa´l fuego/ como no la encontraba/ al valle abajé de nuevo…” Buen acompañamiento de Juani Marín, que da muestras de su limpieza y virtuosismo en la ejecución. Soleá apolá que sabe a gloria.

Cambio de tercio por tangos, en el que no falta una alusión a un gran cantaor granadino: “Y en mi memoria suena Morente/ por mi garganta sigue presente…” Por guajiras, nos trae Guillermo Cano una declaración de principios: “Amigo, sabes que soy/ de los puros y sin aliño/ y que yo orgulloso estoy/ de mi cante y de mis niños”. Se siente cómodo en este cante, no en vano es uno de sus favoritos. Gusta el ritmo cubano de este cante de ida y vuelta. “Dice el que canta/ que el mal espanta…” Con su arte y su gracia en este palo, el cantaor onubense conquista a los aficionados colmenareños.

A continuación, enlaza una serie de fandangos de Huelva, en los que alterna el cante con Raquel Salas y Encarni Cortés. Como broche final nos trae a Bambino. “Dejaste el corazón tranquilamente/ y jugando con él a tu antojo/ cuántos sueños de amor entre tus brazos…” Bulerías en las que Cano se baja del escenario y acaba cantando entre el público. El cantaor se siente a gusto, confraterniza con los aficionados y en esa complicidad va a ofrecer una larga serie de fandangos personales con los que pone el punto y final a un recital que duró casi dos horas.

En una ocasión leí estas declaraciones suyas: “Soy un cantaor muy respetuoso y exigente con la tradición, quizás por eso he intentado siempre resaltar la importancia de las peñas, creo que es ahí donde se trabaja y se mantiene la esencia necesaria para que sigamos siendo un arte indispensable”.

El artista de Bollullos ha llevado esta máxima a la práctica. Buen cante, buen ambiente y también buena sonorización de Miguel Molina. No puede pedirse más.

Fotos: Francisco Cano.

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