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María José Llergo, la voz de terciopelo

Marenostrum Fuengirola. Voz: María José Llergo. Guitarra: Paco Soto. Teclado y sintetizadores: Miguel Grimaldo. Lugar: Ladera del Castillo Sohail de Fuengirola (Málaga). Día: Sábado, 5 de junio de 2021. Aforo: 400 personas.

María José Llergo atesora una voz bellísima y profundísima, de terciopelo. En ella conviven el quejío flamenco, la copla y otros géneros musicales tamizados por sus tremendas cualidades vocales. Así lo constataron quienes asistieron a su concierto en Marenostrum Fuengirola, que le dedicó a sus padres, allí presentes.

María José Llergo

La cordobesa de Pozoblanco empieza acompañada por Miguel Grimaldo, al teclado y los sintetizadores, y luego se incorpora Paco Soto, a la guitarra. La innovación y la tradición se dan la mano. «Que hayáis comprado una entrada y estéis aquí nos salva a los que nos dedicamos a esto. Muchas gracias», asevera Llergo.

María José Llergo

Entrevera clásicos, como Las simples cosas («Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida…»), con temas de ‘Sanación’, su disco de debut, que vio la luz poco antes de la pandemia, y se atreve con la reivindicativa Canción de soldados, de Chicho Sánchez Ferlosio.

María José Llergo

Recuerda que Lorca hubiera cumplido 123 años tal día como ayer, por lo que le dedica, y también a su madre y a su abuela, su hit Niña de las dunas. Pero también hay lugar para el flamenco clásico. En este sentido, evoca por tangos a La Niña de los Peines, con compás y hondura, muy bien secundada por Paco Soto al toque.

María José Llergo

Vuelve Miguel Grimaldo y María José LLergo arrostra los cantes de trilla incluidos en su álbum. «Soy como el oro, mientras más me desprecias más valor tomo». Asegura que esta letra «fue un antes y un después» en su vida.

Comprometida con los que sufren, interpreta Nana del Mediterráneo, «para dignificar a todos los que perecen en el Mediterráneo. Va para ellos». Y acto seguido, su último single, La luz, en el que recuerda a Rosalía.

María José Llergo

Saluda a sus paisanos de Pozoblanco y también a los fuengiroleños y se muestra muy agradecida en todo momento, con un candor poco frecuente hoy en día. Arrostra Tu piel («Me da lástima del pobre que solo tiene dinero») y se despide como empezó, dirigiéndose a sus progenitores: «Mis padres siempre me han traído aquí a veranear y me han hecho pasar buenos ratos. Espero haberos devuelto un buen rato».

María José Llergo

Mece la voz y modula a su antojo en la Nana del caballo grande, de Camarón y Lorca, que le dedica a una chiquilla que le pide bises. Y continúa con Me miras pero no me ves, estupenda canción por tangos.

María José Llergo

Y ante la insistencia del respetable, que enhiesto le dedica una calurosa ovación («Fuengirola es como mi segunda casa. Han venido mis primos, mis tíos y los padres de mi mejor amiga»), les corresponde con Pena, penita, pena, de Quintero, León y Quiroga, su particular homenaje a Lola Flores.

Fotos: Cristina Monís.

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