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A Juanito Valderrama en su 104 cumpleaños

Hoy, 24 de mayo de 2020, cumpliría ciento cuatro años Juanito Valderrama, quien fuera uno de los artistas más importantes del siglo XX.

Para aquellos que no tuvieron la oportunidad de conocer la vida y obra de nuestro personaje diré que Juanito Valderrama fue uno de los flamencos más importantes desde 1950 a 1980 prácticamente.

Por su estilo, pertenecía a aquel grupo de virtuosos que florecieron al amparo de la corriente preciosista imperante desde los tiempos del Breva o Silverio, la cual se mantendría vigente hasta pasada la primera mitad del siglo XX.

Juan iniciaría su carrera hacia 1933 formando parte del espectáculo de La Niña de la Puebla.

Juanito Valderrama

Acompañado por la guitarra virtuosa de Sabicas, grabaría entre 1935 y 1936 una serie de ocho cantes.

“Juanito Valderrama fue uno de los flamencos más importantes desde 1950 a 1980”

Durante la Guerra Civil, Juanito y otros cantaores formaron una troupe, la cual daba funciones de flamenco para el Socorro Rojo Internacional. Figuraban en los carteles junto a Juan Valderrama, El Niño de Marchena, Niño Ricardo, Canalejas de Puerto Real, Niño de la Huerta, Antonio El Calzá, Pepe el Culata y algunos otros artistas andaluces que sufrieron la guerra en zona republicana.

Finalizada la conflagración española, Juanito se marcha al Madrid flamenco que por entonces reside en Villa Rosa. Allí Juanito convive durante un año entero con Juanito Mojama, José Cepero, Jacinto Almadén, Manuel Pavón, Andrés Heredia, Bernardo el de los Lobitos, Niño de la Matrona, Juan Varea, El Cuacua, Rafael Romero, es decir, todo el legado de Chacón, en convivencia con las guitarras mágicas de Ramón Montoya, Manolo de Huelva, Niño Pérez, Perico el del Lunar o Manolo el de Badajoz.

Juanito Valderrama 2

Gracias a sus magníficas dotes de cantaor y a su extraordinaria habilidad para aprender todo aquello que se proponía, a finales de 1939 es contratado por El Pastor Poeta para sus espectáculos de estampas andaluzas que se representaban en el Teatro Pavón en la condición de actor, rapsoda y cantaor flamenco. En esta nueva faceta, Juanito tiene tanto éxito que en cuatro meses estrena cinco comedias flamencas manteniéndose en cartel durante cinco meses.

El mismo año de 1939, con la guitarra de Ramón Montoya, impresiona doce temas para la casa Columbia.

En menos de un año; Juanito Valderrama pasó de ser un desconocido a saberse solicitado en Villa Rosa, galán en el Teatro Pavón y cantaor famoso con discos grabados con el mejor guitarrista de España en aquel momento.

“Juanito viviría en la casa de Pepe Pinto y su esposa La Niña de Los Peines cerca de un año”

En enero de 1940, contratado por Carlos Vedrines, Juan cantaría en Madrid en el Teatro Pavón con Pepe Pinto, Canalejas, El Niño León y El Niño de Tetuán. Desde ese momento, Pepe Pinto comprendió que Juanito iba a ser una primerísima figura, lo adivinó y lo contrató en la primera ocasión que pudo, a mediados de 1940, en unas condiciones que sólo se contrataban a los realmente grandes, al 50%.

Juanito Valderrama 3

Juanito viviría en la casa de Pepe Pinto y su esposa, La Niña de los Peines, cerca de un año. Durante ese tiempo, además de convivir a diario con La Niña de los Peines, Tomás Pavón, Manuel Vallejo y otros genios del flamenco sevillano, realiza tournées compartiendo cabecera de cartel con Pepe Pinto, Manolo Caracol, Antonio El Sevillano, Antonio el Calzá, Pepe el Culata, Niño Ricardo y otros.

“En muy pocos años consiguió un sitio de privilegio en un mundo de superdotados”

Desde 1940, los más importantes empresarios quisieron contratarlo, porque donde cantaba Juan, enamoraba con su cante. Desde entonces, compartió cabeceras de cartel con la flor y nata del mejor flamenco: La Niña de los Peines, Manuel Vallejo, Canalejas de Puerto Real, el Niño de Marchena, Manolo Caracol, La Niña de la Puebla, El Niño de la Huerta, Pepe el Culata, Juanito Mojama, José Cepero, Jacinto Almadén, Juanito Varea y muchísimos más. Entre todos estos cantaores consagrados y pese a su corta edad, Juanito, desde el primer momento, dejó clara su personalidad, su conocimiento, su voz, su arte; en suma, su singularidad y su impronta; su modo de cantar era único. En muy pocos años consiguió un sitio de privilegio en un mundo de superdotados.

Juanito Valderrama 4

En 1942, la casa Columbia anunciaba en sus carteles que Juanito Valderrama había alcanzado la cifra de doscientos mil discos vendidos. Una cifra extraordinaria para un flamenco en los años 40. Entre 1939 y 1944 Impresiona de nuevo placas para la discográfica La Voz de su amo y para la firma Columbia.

“En 1942, la Casa Columbia anunciaba que Juanito Valderrama había alcanzado los 200.000 discos vendidos”

En 1944, es contratado de galán cantaor, antagonista de Concha Piquer, en el espectáculo de Quintero, León y Quiroga, ‘Retablo Español’, donde de nuevo Juanito canta flamenco, recita e interpreta papeles de actor.

Desde ese año, Juanito se convierte en su propio empresario, montando sus propias compañías de flamenco escritas ex profeso para él por los mejores autores y compositores del momento.

Hasta 1947, Juan Valderrama sólo cantó flamenco; aquel que aprendió en Villa Rosa o en casa de La Niña de los Peines, al que Juan le ponía de su cosecha todo lo que su talento le permitía. Desde entonces, Juan, en sus espectáculos y sus grabaciones discográficas, compatibilizó el flamenco con la copla, aunque siempre predominó en lo uno y en lo otro su carácter de cantaor flamenco.

Entre 1947 y 1980, Valderrama, con su propia compañía, presentó más de 50 espectáculos distintos de variedades, flamenco y copla. Contrató para sus espectáculos a artistas como Pepe Marchena, Manuel Vallejo, La Paquera de Jerez, Porrina de Badajoz, Antonio Molina, Manuel Mairena, Rafael Farina, Chocolate, Camarón, Pansequito, Juanito Villar, Fosforito, Naranjito de Triana, La Niña de la Puebla, Pepe Pinto, Gracia de Triana, Curro de Utrera, Enrique Montoya, Gabriel Moreno y otros muchos cantaores, todos de primerísima fila. Le gustaba rodearse de lo mejor del flamenco.

Juanito Valderrama 5

Los mejores guitarristas de España le acompañaron en algún momento de su carrera. Sabicas, Montoya, Ricardo, Víctor Monge Serranito, Luis Maravilla, Melchor de Marchena, Mario Escudero, Juan Serrano, Paco de Lucía, Juan y Pepe Habichuela, Pepe Martínez, Ramón de Algeciras, Remolino, Manolo Franco, Niño de Pura, Calderito, etc.

“Fue con toda seguridad el flamenco que más veces actuó en directo; podría superar las diez mil”

El cantaor de Torredelcampo fue con toda seguridad el flamenco que más veces actuó en rigurosísimo directo. El número de representaciones podría superar las diez mil.

Su discografía es la más extensa de todos los cantaores flamencos, con más de ochocientas impresiones fonográficas, de las que la mitad son de cante flamenco.

De sus 416 cantes flamencos grabados en disco, se desprende que abarcó prácticamente todos los estilos conocidos. Le conocemos sobre 34 cantes por seguiriyas, otras 30 soleares, 27 malagueñas, 22 tientos, 22 tarantas, 28 cantes de Cádiz, etc. Un abanico de cantes tan variado como el que acabo de mencionar, ejecutados con tanta perfección, resulta bastante difícil encontrarlo todo concentrado en un mismo cantaor. Sólo tres artistas a ese nivel: La Niña de los Peines, Manuel Vallejo y Juanito Valderrama

“Su discografía es la más extensa de todos los cantaores; abarcó prácticamente todos los estilos”

Estaba dotado de una voz singularísima que lo hacía identificable inmediatamente; atiplada, de tinte suave, aterciopelado, dulce y fina; emitía un vibrato medio de precisión micrométrica, incluso en los registros más bajos. Su timbre tremolado, ubicado entre el registro medio y el agudo sin estridencias ni ruidos, le proporcionaba un colorido muy agradable al oído del público en general. Su afinación era técnicamente justa. Su tesitura era de tenor medio alto alcanzando con facilidad registros de contralto. El dominio del pasaje musical era tan extraordinario en la ejecución, que haciendo un paralelismo con la guitarra, podría compararse con la precisión y la perfección de Sabicas.

Juanito Valderrama 6

El control ejercido sobre los pasos de tonos en fracciones de microtonos, semitonos o intervalos mayores era impecable; el floreo singularísimo que hacía Juanito Valderrama, especialmente en los agudos, es de una dificultad ejecutoria extrema; su talento para intuir la duración de las notas en su canto era de una precisión inverisímil; en resumen, condiciones sólo encontradas entre flamencos en La Niña de la Puebla, El Niño de Marchena, La Niña de los Peines, y Manuel Vallejo. Dominaba todos los registros de la voz: natural, media y falsete con una maestría impropia de quien no ha estudiado canto. Se puede afirmar rotundamente que reunía un conjunto de virtudes difícilmente coincidentes todas ellas en un solo cantaor.

“Se puede afirmar rotundamente que reunía un conjunto de virtudes difícilmente coincidentes todas ellas en un solo cantaor”

En términos generales, Juan Valderrama fue un cantaor muy poderoso, largo y personal. Ningún cante era lo suficientemente difícil como para que no pudiera hacerlo con extraordinaria brillantez y singularidad. Sus facultades le permitían abarcar con extremada brillantez desde la granaína grande de Vallejo, las cabales del Fillo, o el cambio de María Borrico; desde la taranta del Frutos o la de Basilio a la soleá grande de Triana del gran Silverio. Desde la colombiana marchenera a sus fandangos trianeros o los imposibles del Marinerito.

Su voz rizada, sus trinos, sus giros imposibles y su sombrero cordobés, pusieron un sello y una marca propia y eterna a los cantes del torrecampeño.

Aquel que una tarde mientras dormitaba la siesta soñó que tenía que debutar de nuevo en otro sitio más lejano y volviendo a hacer las maletas como cualquier emigrante, se marchó para no volver nunca más, en busca de sus amigos Marchena, La Puebla y Pastora.

 

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