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Rocío Bazán desembarca ‘Intrépida’ en Riogordo

VII Bienal de Málaga. ‘Intrépida’. Cante: Rocío Bazán. Piano: Pablo Rubén Maldonado. Percusión: Roberto Jaén. Palmas: Juan Mateos y Juan Diego Valencia, a las palmas. Lugar: Recinto El Paso de Riogordo (Málaga). Día: Sábado, 24 de julio de 2021. Aforo: Tres cuartos.

Esta actuación llega a Riogordo en el marco de la VII Bienal de Málaga, organizada por la Diputación Provincial. Dos de sus responsables, Antonio Roche y Patricia Gea, estuvieron presentes en el acto, junto con Antonio Alés, alcalde de Riogordo.

Rocío Bazán va tejiendo una bella historia que sirve de hilo argumental al concierto, en la que su bisabuelo, José Fernández, a bordo del barco ‘Intrépido’, desde la lonja de Estepona, llevaba el pescado a Sevilla. Allí, en Triana, escuchaba a los cantaores de las corralas de vecinos de ese barrio la soleá, la saeta por seguiriyas, etc. Su hija Manuela, abuela de Rocío, aprendió esos cantes, que han llegado hasta la cantaora esteponera, que los muestra al mundo.

El piano de Pablo Rubén Maldonado da paso a la copla Triana, ay mi Triana. Este pianista, autodidacta en el lenguaje del piano flamenco, está considerado como uno de los mejores del flamenco actual. Músico granadino de raíces flamencas, es un flamenco al piano sin imitar a la guitarra.

Y así suena Intrépida es mi sangre, malagueña y abandolao, donde se cuenta la historia del bisabuelo de la cantaora esteponera. “Pregúntale a mi sombrero, que mi sombrero te dirá las malas noches que paso y el relente que me da”. Garrotín que enlaza con los cantes del Piyayo: “Mi Málaga es tan bonita// tan flamenca y tan gitana// cómo te cantó el Piyayo// y así te quiero cantar…”

Tampoco falta una alusión a La Niña de los Peines y a Manuel Vallejo. “Quítate de mi presencia que me estás martirizando y a la memoria me traes cosas que estaba olvidando”.

La voz sugerente, llena de magnetismo y poderío, de Rocío Bazán se muestra en una imponente soleá de Triana. Le sigue un solo de piano, palmas y percusión con música de Manuel de Falla. Aquí Pablo Rubén Maldonado muestra su maestría y buen hacer en la interpretación, así como la riqueza de su lenguaje musical.

La alegría de las cantiñas de Cádiz da paso a la sensibilidad de la nana, piano y voz, en la que la artista simula con su mantón acunar a un niño. El barco de Rocío prosigue su camino para llegar a la cuna del descubrimiento y aquí hacen su aparición los fandangos de Huelva.

Nos vamos acercando al final del espectáculo con la zambra Soleá de mis pesares, que cantara La Paquera de Jerez: “…Y aunque cuentes por millares// tus diamantes de sultán// yo prefiero mis pesares// y mis penitas a mares// ¡ay, soleá de mis pesares”. Se despide la artista con García Lorca y algunas de sus canciones populares, entre las que no podían faltar Los cuatro muleros.

Noche plácida en cuanto a temperatura; perfecta sonorización de Miguel Ángel Olalla, Fernando Sánchez y David Ortiz; iluminación artística de Lucía Gómez. El público se marcha con un buen sabor de boca. ¿Qué más se puede pedir?

Fotos: Lorenzo Carnero (Agencia Punto Press)

Galería fotográfica por Lorenzo Carnero.

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