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Gran recital de cante grande cordobés en Ríogordo

IV Circuito Andaluz de Peñas Flamencas. Cante: Antonio García El Califa y Antonio Porcuna El Veneno. Guitarra: Antonio Migueles Califa Hijo y Rafael Montilla Chaparro Hijo. Lugar: Peña Río del Cante – Casa de Cultura Blas Infante de Riogordo (Málaga). Día: Sábado, 26 de diciembre de 2020. Aforo: Tres cuartos.

Circuito organizado por la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, en colaboración con la Federación de Peñas Flamencas de Málaga, este ciclo forma parte de Flamenco 10, un amplio programa que se ha celebrado para conmemorar el X Aniversario de la proclamación del Flamenco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Comienza el recital el veterano cantaor cordobés Antonio García El Califa, que ha obtenido numerosos premios a lo largo de su dilatada carrera artística. Se arranca por cantes de la tierra, enlazando dos malagueñas y un abandolao. Buen comienzo. Cambia de tercio y nos transporta a Cádiz, por alegrías.

La guitarra de Antonio Migueles Califa Hijo acompaña a la perfección el cante, no en vano es un reconocido guitarrista de acompañamiento al cante, con amplia experiencia en grandes concursos y festivales.

Prosigue El Califa con una granaína y media en honor a Enrique Morente: “Y se nubló de repente//de luto vistió Granada//y se nubló de repente//y la Alhambra suspiraba//porque se murió Morente//y el flamenco lo lloraba”. Y expresa toda una declaración de principios; “Para mí el Flamenco es vida y si me lo quitan, me lo quitan todo”. Antonio vive y siente este arte, sentimiento que muestra por seguiriyas: “Cuéntame tus penas//y te diré las mías//y verás cómo el ratito en que estamos juntos//toítas se te olvían”. ¡Qué arte en el cante de El Califa y en el toque de Antonio Migueles! Por fandangos dieron paso a la siguiente actuación.

Sube al escenario Antonio Porcuna El Veneno, cantaor de Adamuz, que manifiesta su intención de interpretar cantes que no hayan sido realizados por el cantaor que le precedió. Así, comenzó con una soleá. Rafael Montilla Chaparro Hijo le acompaña a la perfección con la guitarra. Este tocaor ha paseado su arte por escenarios de un sinfín de países y esa noche deja muestras de su buen hacer.

El Veneno sigue por taranta y levantica, versión de Joaquín Vargas Soto El Cojo de Málaga, cerrados por zángano de Puente Genil: “To’ el que pase por Lucena//sin parar, ni beber vino//largo se le hará el camino//y larga la carretera//De corazón se lo digo”. Suenan los tientos-tangos de Morente “… A mi lengua le eché un nuo//quieren que me esté callao//y a mi lengua le eché un nuo//y esta gente son capaces//de hacerle hablar a un muo”. ¡Qué buen compás en la guitarra de Chaparro Hijo!

El adamuceño dio fin a su actuación realizando un amplio recorrido por fandangos de Huelva: Alosno, Rebollo, Manolillo el Acalmao, María la Conejilla, Marcos Jiménez, El Carbonerillo y remate con fandango natural, de pie, sin micrófono y con un público entregado que despidió a los artistas con un prolongado aplauso.

No queremos terminar esta reseña sin felicitar por su organización a la Peña Flamenca Río del Cante, de Riogordo; así como agradecer la colaboración del Ayuntamiento de esta localidad y el trabajo altruista de los técnicos de sonido Fernando Sánchez y David Ortiz, que lograron una sonorización perfecta.

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