Pepe Luis Carmona y la Carrasco Family, sorpresas agradables

IV Muestra para Programadores Internacionales. ‘Mil caminos y un cantaor’. Cante: Pepe Luis Carmona Habichuela. Guitarra: Rubén Campos. Teclado: Enrique Heredia. Percusión: Rafael Heredia. Coros: Luisa Carmona. ‘Carrasco Family Project’. Voz: Maloko Soto. Guitarra: Curro Carrasco. Percusión: Ané Carrasco. Bajo y palmas: Juan Grande. Baile: Fernando Jiménez. Día: Viernes, 28 de junio de 2019. Lugar: Auditorio del Museo Picasso Málaga. Aforo: Lleno.

El ciclo Flamenco EÑE suele deparar, en ese encuentro buscado entre artistas y programadores, sorpresas agradables, como es el caso de Pepe Luis Carmona Habichuela y la Carrasco Family Project. Ambos ofrecieron sendos recitales, en formato reducido, que hicieron las delicias de los presentes en el Auditorio del Museo Picasso Málaga.

Pepe Luis Carmona Habichuela, fundador de La Barbería del Sur, forma parte de una dinastía de guitarristas, los Habichuela (hijo de Luis y sobrino de Juan y Pepe), si bien él optó por el cante, para el baile de Cristina Hoyos y Antonio Canales en sus inicios. Además, ha grabado varios discos, el último de ellos, ‘Mil caminos y un cantaor’, que presentaba en la pinacoteca malagueña.

Carmona realiza una agradable fusión de flamenco con toques jazzísticos: ecos de vidalita y Carcelero, carcelero, de Caracol, pasados por su personalísimo tamiz.  Cantaor heterodoxo, en las formas y en el acompañamiento (batería, teclado, guitarra y corista), arrostra una soleá apolá y, acto seguido, se reivindica como ortodoxo al cantar por granaínas, que dedica a su primo Juan Carmona, a solas con la guitarra, y un martinete pellizcando al compás de la batería. Dijo adiós por rumbas.

Tras la actuación de Carmona, turno para la Carrasco Family Project, que suele acompañar a Diego Carrasco, el gurú del compás. De esto también sabe lo suyo su hijo Ané Carrasco, que abrió con un solo de percusión que dio paso a Maloko Soto por martinetes.

Se incorpora Juan Grande, al bajo, y Soto interpreta un tema aflamencado de su autoría, con su sello personal, en el que exhibe su talento para la composición y su eco flamenquísimo.

Curro Carrasco, de Navajita Plateá, toca en la soleá por bulerías para el baile de Fernando Jiménez, muy personal, con retranca y pellizco.

Maloko Soto alterna temas de composición propia con bulerías puras y duras con denominación de origen. Pataíta coral con arte y gracia en el adiós.

Fotos: Pellizco Flamenco
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