Multitudinario y ‘señorial’ homenaje a Carrete, un bailaor genial

‘Señorialmente’ (Homenaje a Carrete de Málaga). Cante: Estrella Morente, José Valencia, Juan José Amador, Tomasito, Miguel Astorga, Aroa Martín, María del Carmen Ruiz, Raúl Franco, Rosa Linero, Manuel José Carreño, Simón Román y Amparo Heredia ‘La Repompilla’. Guitarra: Antonio Soto, Juan Requena, Antonio Requena, Manu Millán, Luis ‘El Salao’ y Luis Santiago. Baile: Carmen González, Ramón Martínez, Sergio Aranda, Bastián Jiménez, Bastián Martín, María Vanesa Campos ‘Vane, la India’, Luisa Chicano, Miguel Infante, Laura Triviño, Rocío Marcelo, Raúl Ruiz y Ana Pastrana. Percusión y palmas: Francisco José Marcelo Salazar ‘Fosil’, Antonio Heredia Maldonado ‘El Yaya’, Javier Requena y José Jiménez Santiago ‘Bobote’. Cómico: José Luis Ortíz Nuevo. Día: Miércoles, 9 de mayo de 2018. Lugar: Teatro Cervantes de Málaga. Aforo: Lleno.

Lo acontecido el pasado 9 de mayo en el malagueño Teatro Cervantes excede cualquier cálculo o previsión. Como expuso José Luis Ortiz Nuevo, Paco Roji, Francis Mármol y Andrés Varea lograron, sin apenas publicidad, colgar el ‘Cartel de no hay billetes’ en un homenaje del flamenco, multitudinario y ‘señorial’, a Carrete, un bailaor genial, una leyenda del baile. El poeta de Archidona, creador de la Bienal de Sevilla, se refiere al Fred Astaire gitano en estos términos: “Abre una página en la historia del flamenco, no es una anécdota. Es un modelo de fantasía, de libertad…”

De inicio, baila Ramón Martínez por cantiñas. Bastián Martín invita al escenario a Carrete, que accede desde el patio de butacas, simula impartir una clase de baile a los numerosos artistas que se encuentran sobre las tablas y finalmente se sienta en una silla ‘señorial’, como su espectáculo. Allí permanecerá hasta el tramo final.

Ortiz Nuevo va intercalando breves referencias sobre el homenajeado: “De niño, le gustaba ir al cine para ver los pies de Fred Astaire y a la gente comiendo pollo…”

Antonio Soto, Bordón Minero y virtuoso de la guitarra, se gusta por cantiñas. Juan José Amador, un grande del cante para atrás, canta por soleá. Se suceden cantes y bailes, ora por cantes del Piyayo, ora por tangos de la Repompa, ambos creadores malagueños.

Tras un repaso visual a la vida de Carrete en imágenes, mano a mano entre Tomasito y Ortiz Nuevo. Sergio Aranda baila el cante de Juan José Amador y el toque de Juan Requena, otro de los grandes de la guitarra flamenca malagueña, por tangos.

Se produce un intercambio entre los artistas sobre el escenario, en que unos cantan por malagueñas y otros les replican. En esas, vuelve Tomasito, arte y gracia naturales, en estado puro. Miguel Astorga, acompañado sabiamente por Manu Millán, interpreta con solvencia un jabegote. Acto seguido, le canta al baile de Bastián Jiménez un fandango de Frasquito Yerbabuena.

Carrete hace memoria: “En el vientre de mi madre, ya bailaba. Mi vida ha sido como un cuento de hadas; me hundo, me levanto. Ahora estoy levantado”.

Estrella Morente pellizca por tonás. Le hace una reverencia al maestro, se abrazan y se sienta a su diestra; a su izquierda, Tomasito.

Juan Requena, por Levante, tocando como los ángeles, y después por seguiriyas, llevando en volandas a José Valencia, inmenso. Ambos se conocen a la perfección, dado que suelen acompañar al bailaor Joaquín Grilo. De lo mejor de la noche junto a la actuación posterior de Luisa Chicano por bulerías. Es una maestra del baile, con clase y elegancia. Carrete apunta el compás con los pies desde su silla.

Amparo Heredia ‘La Repompilla’ emociona al respetable con unos cuplés por bulerías (Un compromiso y Corazón loco, de Bambino) y Ortiz Nuevo anuncia el fin de fiesta. Estrella Morente le canta por bulerías a Carrete, que baila en su silla. Momento cumbre. Los vellos como escarpias. Juan José Amador le canta un taranto rematado por tangos.

En las alegrías, todos están con él, sobre todo José Valencia, Antonio Soto y Juan Requena. Tras un zapateado magistral, en que apunta el baile sin alardes vacuos, sale a hombros del escenario cual torero al encuentro de una panda de verdiales que entra en ese preciso instante desde el exterior del teatro. El inicio del adiós de un bailaor genial, una leyenda del baile.

Fotos: Paco Lobato
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