Mujeres guitarristas

El pasado día 5, se celebró, en el Palacio de la Madraza de Granada, una mesa redonda sobre la mujer guitarrista en el flamenco, con la participación de tres figuras destacadas del toque: Inmaculada Morales, Laura González y Pilar Alonso. El evento estuvo organizado por el Centro de Cultura Contemporánea de la Universidad de Granada y fue moderado por Alícia González.

Pilar Alonso, que estuvo elocuente, amena y reivindicativa, contó una anécdota que pudo reflejar muy bien los problemas de ser guitarrista y mujer en una cultura tan extraordinaria pero tan machista a la vez. Recordó una velada en la que, tras acompañar a un cantaor, escuchó cómo una persona del público le dijo: “Una mujer guitarrista, ole tu polla”. Dejó de ir a las peñas, porque le quitaron la guitarra tres veces antes de empezar a tocar, por el mero hecho de ser mujer. Soportó desprecios y comentarios negativos, como que una mujer no podía hacer alzapúas, ni tocar la guitarra al tener forma de mujer. Siendo la primera docente de guitarra flamenca en el mundo, al menos en una institución pública, se quejó amargamente de que la Ley de Incompatibilidades le impida desarrollar una actividad artística remunerada paralela, algo que no entendió nadie en el auditorio. Se encuentra muy feliz, según comentó, inmersa en su proyecto de “Mujeres Mediterráneas”, donde se fusiona cultura árabe y flamenco, aunque la guitarra guarda una pureza total. Se reprodujo el vídeo, al que se puede acceder pulsando aquí.

Para la moderadora de la mesa, Laura González es la ideóloga del Palantismo, filosofía que consiste en afrontar todos los obstáculos con un tirar palante, pase lo que pase. Mostró mucha humildad, como si no tuviera importancia la maestría que se apreció en los videos que ilustraban el acto, donde lució una técnica muy depurada y un sonido muy limpio y muy puro. La deficiente iluminación hacía que sólo se viera una franja de su cara; aquella que iluminaba el proyector y que daba a su intervención un aspecto lejano y misterioso. Pulsando aquí, se puede apreciar una guajira interpretada por González.

Inmaculada Morales se mostró muy abierta y distendida, también muy humilde, aludiendo en varias ocasiones al gran nivel de sus compañeras de estrado, y propuso un juego muy interesante, consistente en escuchar cuatro fragmentos de audio para adivinar si estaban ejecutados por hombres o por mujeres. El desconcierto en el público fue total. En verdad, no había elemento alguno para determinar el sexo del intérprete. Su intervención fue ilustrada con un fragmento de este vídeo, al que se puede acceder pulsando aquí.

Sería injusto por mi parte no mencionar la gran labor de Alícia González en la conducción del debate. Consiguió que fuera ameno, equilibrado, reivindicativo y que incluso nos quedáramos con ganas de oír más sobre este tema. Apuntó el dato de que el alumnado femenino de guitarra flamenca ya es mayoritario en los conservatorios, al menos en sus primeras etapas, lo que puede ser un dato a tener en cuenta para ver hacia dónde va el flamenco en cuanto al toque se refiere.

Quedó más que acreditado que cualquiera de estas tres mujeres puede emplear el pulgar para hacer alzapúa, el medio, anular y meñique para los arpegios y todavía les queda el índice libre para hacer una peineta a quienes nieguen la capacidad de la mujer para ser guitarristas de flamenco.

Etiquetas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *