Jesús Méndez y Manuel Valencia, la velada más jonda del Ciclo ‘Flamenco Viene del Sur’

Ciclo ‘Flamenco Viene del Sur’ 2019. Cante: Jesús Méndez. Guitarra: Manuel Valencia. Palmas: Diego Montoya y Carlos Grilo. Lugar:    Teatro Alhambra de Granada. Día: Lunes, 4 de marzo de 2019. Aforo: Casi lleno (300 personas).

Flamenco puro el que ofrecieron Jesús Méndez y Manuel Valencia el pasado lunes en el Teatro Alhambra. Aquello parecía el cuarto de los cabales de una peña flamenca. Los aficionados más ortodoxos estaban de enhorabuena por poder escuchar flamenco de la alta escuela jerezana.

Méndez estuvo extraordinario en los cantes de más jondura y Valencia demostró ser un extraordinario guitarrista, tanto de solista como de acompañante. Una bulería por soleá abrió la velada con un guitarrista pulcramente vestido de chaqueta y corbata al igual que el cantaor. ¿Es soleá por bulerías, bulerías por soleá o soleá al golpe? Vaya usted a saber. (Decía un entendido que cuando el ritmo de bulería se desacelera es bulería por soleá y que cuando una soleá se hace más rápida es soleá por bulerías). El caso es que aquello sonaba muy bien. Valencia agranda el sonido de la guitarra al bajarle un tono a la sexta cuerda, por lo que los bajos son más graves de lo habitual. La letra la puso un Jesús Méndez que desató los primeros olés de los cabales nada más abrir la boca, mientras que Montoya y Grilo se encargaron de las palmas.

Tras quedarse solo el guitarrista, volvió a ajustar la afinación a lo Ramón Montoya para hacer una rondeña muy personal con un trémolo de muy bella factura. Tras sus temas Árbol de las palabras (zapateado), Velo de flor (minera-fandango) y Neferet (bulerías), todos ellos incluidos en su disco ‘Entre mis manos’, cedió el protagonismo a Jesús Méndez, quien acompañado por Montoya y Grilo con sus nudillos sobre una mesa, abrió el tarro de las esencias con un martinete-toná acreditando su fama como gran cantaor de cante jondo.

Con Valencia de acompañante, Méndez entona por cantes de Levante, para pasar a una seguiriya que fue el plato fuerte de la noche. Es este palo de los que, sin duda, mejor domina el jerezano, acompañado por un Manuel Valencia que estuvo enorme, con un pulgar de oro y miles de ligados que fueron arropando la voz rotunda y profunda que llenaba la sala. Para ir finalizando, fueron alegrando la noche por cantiñas, o alegrías en tono de Do si se quiere (“Si quieres saber quién soy, de Santo Domingo vengo a Santo Domingo voy”), y romeras (Se han enredao tus cabellos y los míos…), bulerías con pinceladas de Diego del Gastor y Méndez sin micrófono avanzando hasta el filo del escenario. Aplausos con el público en pie, fandangos de mandaíto y pataíta por bulerías. Y así fue como transcurrió la velada más jonda de cuantas llevamos en el ciclo Flamenco Viene del Sur 2019, cuya programación está resultando variada y muy acertada.

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