Gala del Circuito Andaluz de Jóvenes Flamencos. Cante: María González. Guitarra: Bonela Chico. Baile: María Carrasco. Piano: José Carlos Esteban-Hanza. Artistas invitados: Cante: Manuel Pajares. Guitarra: Francis Gómez. Percusión: Lito Manez. Lugar: Teatro Cánovas de Málaga. Día: Miércoles, 21 de octubre de 2026. Aforo: Tres cuartos de entrada.
Tras su estreno en la Bienal de Sevilla, el 20 de septiembre de este año, llega a Málaga esta Gala que reúne a los ganadores del II Circuito Andaluz de Jóvenes Flamencos. Este proyecto ha sido puesto en marcha por el Instituto Andaluz del Flamenco de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, con la colaboración de las federaciones provinciales de peñas flamencas y el Instituto Andaluz de la Juventud. Su pretensión es apoyar y promocionar iniciativas flamencas dirigidas a jóvenes de entre 14 y 25 años residentes en Andalucía, potenciando el talento emergente.

Comienza la función por bulerías y llega La leyenda del tiempo: «El sueño va sobre el tiempo// flotando como un velero.//Nadie puede abrir semillas// en el corazón del sueño». Los dedos de José Carlos Esteban-Hanza bailan sobre el teclado de su piano. La voz de María González acaricia el cante, rasgueo de guitarra de Bonela Chico, al tiempo que baila María Carrasco. Es la carta de presentación de estos jóvenes flamencos.
Enseguida, un solo del guitarrista malagueño nos transporta, por rondeña, a la Serranía. Toque pausado que irrumpe en medio de un silencio absoluto del público. La luz cenital se proyecta en la guitarra y alumbra el movimiento virtuoso de las manos de Bonela. Finaliza la pieza acompañado por la percusión de Lito Manez.

Turno para el baile: chasquido de dedos, gesto elegante, zapateado… Y con la taranta comienza el toque de guitarra, con una María Carrasco que se desliza por el escenario mostrando su braceo y ágil movimiento del cuerpo que agita su vestido de lunares amarillos sobre fondo negro. El ritmo se va acelerando, entran en acción las palmas, la guitarra de Francis Gómez, la percusión de Lito y el cante de Manuel Pajares. El taconeo va in crescendo; la expresión de la cara de la bailaora sevillana denota sentimiento, pasión… Sin pausa enlazan con unos tangos.
Entra en acción entonces el piano, que nos conduce a la majestuosa seguiriya. Los dedos de Hanza juegan con delicadeza con las teclas. Al pianista de Almería corresponde también interpretar la soleá, marcando el ritmo con sus nudillos sobre la parte superior del piano.

La cantaora de Huelva va a regalarnos una vidalita: «Tristes estilos de amor// la vieja sonanta gime// y una negra pena negra oprime// la garganta del cantor». Melancólico cante de influencia americana que suena perfecto con la voz cálida de María González. Prosigue la cantaora por caña y nos sorprende con sus cantes de trilla, solemne, de pie tras la silla de enea. Su voz llena cada rincón del teatro: «Dónde fueron los cantes de trilla// cambiaron, vinieron otros tiempos// ya no se estilan». Cambio de tercio por alegrías, en las que Carrasco baila el mantón, taconeo y giros vertiginosos que lucen la bata de cola. Para finalizar, nuestros cuatro protagonistas y los otros artistas invitados se van a despedir con un ramillete de fandangos.

Arcángel, encargado de la dirección artística del evento, marcó de modo magistral el ritmo y las pautas del espectáculo, sacando partido a las cualidades de los jóvenes flamencos ganadores del Circuito. La próxima parada será en el Auditorio Nacional de Música de Madrid. Sin duda, el Circuito Andaluz de Jóvenes Flamencos es una apuesta por el flamenco con futuro.
Fotos: Instituto Andaluz del Flamenco.











