‘Infinita’. Dirección e interpretación principal: Sara Baras. Cuerpo de baile: Chula García, Cristina Aldón, Carmen Bejarano, Miriam Pérez, Elena Arias, María Guerrero, Irene Flores y Sara Baras (8 provincias). Dirección musical y guitarra: Keko Baldomero. Segunda guitarra: Andrés Martínez. Cante: Matías López El Mati, May Fernández y Rafael Núñez. Percusión: Rafael El Güito. Violín: Alexis Lefevre. Voz en off: Antonio Banderas. Colaboración grabada interpretando un trilla: José Mercé. Lugar: Teatro Cervantes de Málaga. Día: Domingo, 25 de octubre de 2026.

«¿Cómo devolverle a la tierra todo lo que nos ha dado? Pues estando infinitamente agradecida», nos comentó Sara. Ocho miradas femeninas, ocho mujeres que observan fijamente el compás de Andalucía, bailando con energía y mucho temple. El desarrollo del baile, el toque y el cante en este espectáculo nos acompaña en un viaje por toda la geografía andaluza: del romance al fandango, del taranto a la malagueña, del verdial a la serrana, de la trilla a la aceitunera, de la granaína a la soleá, de Sevilla al tanguillo y de la alegría a la bulería. Recorre, diría yo, algunos de los paisajes flamencos más emblemáticos de Andalucía.

El elenco de artistas cuenta con la dirección musical del guitarrista gaditano Keko Baldomero, con una música para este espectáculo llena de personalidad y sensibilidad, acompañado por una segunda guitarra, la de Andrés Martínez. Como si fueran gotas de agua, ambas guitarras se funden en una sola voz. Una música de diez. Al cante, Matías López El Mati, con esa genialidad que lo caracteriza y ese buen cante que tan bien sabe hacer. May Fernández, con el sello del buen cante gaditano y una gran interpretación. Y Rafael Núñez, rasgándose en cada tercio y muy bien complementado con sus compañeros. A la percusión, Rafael El Güito, ajustado como un guante a cada remate de las bailaoras, junto a su compañero Alexis Lefevre, que hace de su violín una delicia para el espectáculo. Personalmente, me ha parecido una música con mucha fuerza, temperamento y una armonía exquisita.

El baile de hoy lo definiría en Sara Baras como el de una bailaora que ha pasado de demostrar su virtuosismo a bailar con más madurez, control y expresión, sin perder la fuerza que la caracteriza. Con mucha expresividad, transmisión y elegancia a raudales. Sara Baras está viviendo una etapa de plenitud artística. A sus 55 años, su baile tiene una profundidad especial. Su compañía volvió a demostrar una gran conexión: ocho mujeres sobre el escenario, ocho formas de sentir y expresar Andalucía. Un baile lleno de fuerza y elegancia, donde cada una aporta su propia personalidad. Tradición y sensibilidad se unen en una coreografía que transmite raíces, identidad y emoción.

Hay detalles que a veces pasan desapercibidos para el espectador, pero que son esenciales para la magia de un espectáculo. La iluminación ha sido una parte fundamental del espectáculo, creando atmósferas, resaltando cada movimiento y acompañando las emociones del baile. En definitiva, un trabajo exquisito en el que se nota el respeto por el flamenco y el enorme nivel artístico de todo el equipo.Tras dos días de espectáculo, estoy seguro de que las dos funciones que quedan serán igualmente especiales. Cuando un espectáculo está hecho con tanta sensibilidad, calidad y pasión, la conexión con el público es inevitable. Gracias, Sara, por regalarnos tu arte.

Fotos: Dani Medina / Teatro Cervantes.











