Argentina exhibe su poderío en tierras malagueñas

Cante: Argentina. Guitarra: José Quevedo Bolita y Eugenio Iglesias. Palmas y jaleos: Torombo y Los Mellis (coros). Percusión: José Carrasco. Chelo: José Carlos Roca. Lugar: Finca El Portón de Alhaurín de la Torre (Málaga). Día: Sábado, 10 de agosto de 2019. Aforo: Casi lleno.

Argentina exhibió su poderío, su espectacular torrente de voz, en tierras malagueñas, concretamente en Alhaurín de la Torre, donde se celebra uno de los festivales señeros de la provincia y cuna de buenos aficionados, a los que deleitó y emocionó a partes iguales.

En su línea de recuperar palos en desuso, aportándoles un aire nuevo y su personalidad arrolladora, interpretó cantes de trilla, serranas y mariana, entre otros.

Embarazada de siete meses, había abierto por bulerías, arropada por un cuadro excelso, compuesto por Bolita y Eugenio Iglesias, al toque; Torombo, a las palmas y jaleos; Los Mellis, a las palmas, jaleos y coros; José Carrasco, a la percusión; y José Carlos Roca, al chelo.

Cantó la guajira que da título a su último disco, ‘La vida del artista’, y también por granaínas, dejándose el alma en la media. Es una cantaora larga, que canta muchos palos y todos con solvencia, imprimiéndoles su sello con su torrente de voz. Las remató por abandolaos, entre ellos jaberas, valientes en su interpretación.

Tras unas bulerías plenas de gusto, sabor y compás, solo de Bolita por Levante, sorpresivamente, sin amplificación, valentía con la que consigue captar la atención del público.

Vuelve la onubense por seguiriyas, a solas con Bolita, profundísimas. Y de la sima a la cima emocional de las alegrías, que suenan luminosas en su bella voz.

Enhiesta, dijo adiós homenajeando en su cuplé por bulerías a la añorada Bernarda de Utrera, con poderío y derroche de facultades. Apoteósica. Y a petición del respetable, que le brindó una calurosa ovación puesto en pie, fandangos de Huelva, pellizcando. Logra emocionar al que suscribe e invita al público a sumarse a los coros en Calle Real, con Los Mellis, también onubenses, sintiéndolo muy adentro.

En la despedida, la bellísima y flamenquísima versión de María La Portuguesa, clásico de Carlos Cano que grabó en uno de sus discos, a petición popular. “Ha sido una noche muy agradable a pesar de la calor; he disfrutado muchísimo”, confesó.

Fotos: Revista Pellizco Flamenco
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