Ciclo ‘Flamenco lo serás tú’. ‘De oro y marfil’. Cante y piano: Israel Fernández. Guitarra: Diego del Morao. Día: Viernes, 17 de abril de 2026. Lugar: Teatro Cervantes de Málaga. Aforo: Lleno.
«’De oro y marfil’ —reza la sinopsis— es una de las propuestas más ambiciosas y personales del cantaor Israel Fernández, en la que se revela plenamente su faceta más amplia y compleja como músico, compositor e intérprete. En este espectáculo, el artista toledano expande los límites tradicionales del flamenco para ofrecernos una experiencia sensorial y emocional que va mucho más allá del cante. Con esta obra, Israel nos invita a adentrarnos en un viaje íntimo y profundo por su particular universo artístico. La fusión de tradición y modernidad se convierte en la columna vertebral del montaje, en el que el piano, que adquiere un papel protagonista, se rodea de una cuidada instrumentación que incluye cuerdas, coros y la complicidad de sus músicos flamencos habituales. ‘De oro y marfil’ es, en definitiva, una montaña rusa de emociones donde se alternan lo sutil y lo salvaje, lo luminoso y lo sombrío, lo ancestral y lo contemporáneo. Una propuesta valiente y delicada a la vez, que encuentra en la sensibilidad desbordante de Israel Fernández su razón de ser».
Ciclo ‘Flamenco lo serás tú’. ‘Dicen que para cantar’. Cante: Pedro El Granaíno. Guitarra: Patrocinio Hijo y Gabriel Lorente. Percusión: Javier Silva. Palmas y coros: Miguel Heredia, Nain Real y Edu Gómez. Viola: Rosa Escobar. Día: Jueves, 16 de abril de 2026. Lugar: Teatro Cervantes de Málaga. Aforo: Media entrada.
«’Dicen que para cantar’ —que alude directamente a la bulería que en 2011 compuso Farruquito para el espectáculo de La Farruca ‘Homenaje a los grandes’, versionada y popularizada por Pedro El Granaíno— es el esperado primer trabajo discográfico de este cantaor, en el que, con el genuino metal de su garganta y su admirada hondura, recuerda su origen, principios, vivencias… Todo lo que lo ha llevado a ser y sentirse el artista que es hoy. A muchos sorprende que El Granaíno, cabeza de cartel de los festivales flamencos más señalados de todo el mundo, haya tardado tanto en tener un disco propio, aunque sí haya colaborado en un sinfín de proyectos con otros compañeros. La explicación, afirma el cantaor, es que todavía no era la voluntad de Dios. «Cuando canto lo hago en paz con las cosas, desde una nube. Me entrego a Él. Todo mi cante está lleno de esa certeza. De Dios»».

