Festival Montes de Málaga de Colmenar. Cante: Rubito Hijo, Perico El Pañero, José Valencia y Esperanza Fernández. Guitarra: Antonio Cáceres, Juan José Benjumea, Juan Requena y Rafael Montilla Chaparro Hijo. Palmas: Fernando Canela, Manuel de la Lole, Dani Bonilla y Cristóbal García. Presentación: Antonio Gavilán. Lugar: Plaza de España de Colmenar (Málaga). Día: Sábado, 1 de agosto de 2026. Aforo: Completo.
Organizado por el Ayuntamiento de Colmenar, se nos ofrece una nueva edición de este Festival en la Plaza de España o Plaza de los Árboles, repleta de aficionados deseosos de disfrutar del buen flamenco. Rubito Hijo arranca con cantes de la tierra, una malagueña rematada por abandolao: «Decir bien la malagueña// es cosa de dura prueba// cuando Juan Breva cantaba// en la fuente más risueña// hasta las piedras lloraban». El cantaor de La Puebla de Cazalla enlaza ahora tientos-tangos, en los que no faltarán los cantes del Piyayo y tangos granaínos, con la consabida Estrella de Enrique Morente. Llega el sentimiento hondo y solemne de la seguiriya, los acordes de la guitarra de Antonio Cáceres siembran expectación y Rubito proyecta su poderosa voz que reina en la Plaza: «Ay qué pena más grande// qué grande dolor// que se ha llevao la luz de mis ojos// sin saberlo yo…» Inmerso en la emoción, el morisco cambia de tercio con unas bulerías dedicadas a su padre. Y se despide por fandangos.
Toma el relevo Perico El Pañero. Se dice de él que es un cantaor de otra época, porque dota a sus cantes de un exquisito sabor añejo. Principia con una sentida soleá muy bien acompañada por el certero toque del linense Juan José Benjumea. Prosigue con un ramillete de fandangos. En el repertorio del algecireño no puede faltar la seguiriya: «Con qué trabajito yo te estoy olvidando// compañerita mía, yo te estoy olvidando// yo te tenía siempre en mi cabeza// sufrí mucho daño». El cantaor ha compuesto su propia letra: «Me has despreciao// me has dejao solito// no tienes perdón// pero mi fuerza es más grande, gitana// de esta salgo yo». También va a dar muestras de su compás en una bulería por soleá y finaliza con una festera bulería, en la que se deja notar el acompañamiento a las palmas de Fernando Canela y Manuel de la Lole. El Pañero se arranca a bailar con el arte que le caracteriza.
Tras un descanso de unos veinte minutos sube al escenario José Valencia, viene acompañado a la guitarra por el malagueño Juan Requena. Posee este cantaor un estilo clásico, ortodoxo y de profunda raigambre, de todo esto da muestras en sus cantes de levante: «El talento y el sentío// eso no lo da el dinero…». Llegan aires de Cádiz por cantiñas. No va a faltar el sentido jondo de la seguiriya: «…que se han llevao’ a mi pare». Se hace notar el toque pausado y certero de Juan Requena, con un estilo muy personal y de técnica sobresaliente. Valencia va a finalizar por bulerías; canta sin megafonía, su voz limpia y poderosa llega a un público atento, que acoge este gesto con un respetuoso silencio, que se torna en aplausos para premiar su actuación.
Para culminar el Festival llega Esperanza Fernández, recién venida del Generalife granadino, donde estrenó el espectáculo ‘Las gitanas cantan y bailan a Lorca’. Nos trae alegrías de Córdoba y de Cádiz, que mezcla con gusto y armonía: «Pregúntale al platero…» «Cádiz de mis entrañas, cuanto te quiero…». La guitarra de Rafael Montilla Chaparro Hijo introduce con poderío la soleá. ¡Qué buen tocaor este cordobés! «Por los siete dolores// que pasó mi Dios// el mayorcito de los siete dolores// lo he pasaíto yo». La crítica resalta de Esperanza su voz potente, rica en matices, capaz de pasar del susurro al grito apasionado. La sevillana va a dedicar unos tangos a todas las mujeres, reivindicando su papel en la sociedad. Serán tangos de La Niña de los Peines y de La Repompa. Con su porte y dominio del escenario se gana el favor del público, rematando su actuación con unas bulerías, en las que se arranca a bailar descalza.
El Festival llega a su fin y los aficionados muestran su satisfacción por el espectáculo que han podido saborear.
Fotos: Antonio Gavilán.

