Y la Mezquita de Córdoba se llenó de flamenco

A la memoria de Enrique Morente, fallecido en Madrid hace hoy ocho años.

Es sabido que, a mediados de los años sesenta, Enrique Morente recorrió varios países europeos participando como actor-cantaor en la versión musical de la famosa comedia española La Celestina. Ésta fue compuesta por el alemán Armin Janssen para la compañía de José y Susana. De entonces proviene la amistad de Enrique con este músico, el cual castellanizó su nombre pasando a firmar sus obras como Antonio Robledo.

Bien entrados los años ochenta, el siempre inquieto Morente pensó en hacer un flamenco sinfónico. Elaboró un boceto, se fue en busca del músico alemán y entre ambos le dieron forma a lo que se llamaría ‘Fantasía de Cante Jondo para Voz Flamenca y Orquesta’,
con cuatro movimientos rotulados como
Seguiriyas, Fandangos, Zambra, Tangos-Bulerías.
La obra iba dedicada al alcalde madrileño don Enrique Tierno Galván, el cual no pudo disfrutarla ya que falleció unos meses antes de su estreno. Éste tuvo lugar en el Teatro Real de Madrid el 16 de mayo de 1986 y lo  ejecutó la Orquesta Sinfónica de Madrid bajo la dirección de Luis Izquierdo.
Conocedores de este evento madrileño, los amigos cordobeses de Enrique quisieron que la obra viniese a nuestra ciudad. El entonces Concejal de Cultura, el recordado amigo José Luis Villegas Zea (Córdoba,1954-2009), hizo todas las gestiones, consiguiendo que el cabildo catedralicio autorizara la celebración del concierto en el inigualable recinto de la MEZQUITA. Así ocurrió en la noche del 25 de abril de 1987. Morente estuvo arropado por la Orquesta Ciudad de Córdoba, dirigida por don Luis Bedmar y con el compositor Antonio Robledo al piano.

No sé qué aforo se había calculado pero la verdad es que estuvo al completo, con un público entregado al que también Morente y los suyos se entregaron. Al día siguiente el Diario Córdoba hacía crónica que acababa con estas palabras: “La ovación final fue realmente de gala, con todo el público puesto en pie”. No exageraba el periódico pues yo mismo, asistente junto a mi compadre Salvador de Toro, pude presenciarlo.

Ignoro si se hizo grabación de aquella noche. La obra si apareció en disco en 1995, incluyendo además Alegro Soleá, composición también de la pareja Antonio Robledo-Enrique Morente. Tomados de este cedé, les dejo a ustedes que escuchen los cuatro mismos movimientos que pudimos oír en la Mezquita (para escucharlos, pulse aquí).

 

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