Paco de Lucía aúna la guitarra y la canción andaluza como nunca se pudo soñar

 

A finales de febrero de este año, muere uno de los personajes más importantes de la historia universal de la música, Paco de Lucía. Dos meses después, se publica un disco en el que llevaba trabajando mucho tiempo, y que sorprende a una gran mayoría de su público por su contenido y por su desarrollo, ‘Canción andaluza’.

En cuanto lo descubrí, me vino a la memoria uno de los capítulos del mítico programa ‘Cantares’ (del que fui fiel seguidor y que marcó un importante punto de inflexión en el concepto hacia este género) allá por 1978 y que estaba dedicado a Juanito Valderrama. En él, Lauren Postigo entrevista brevemente a Paco, que se encuentra allí como espectador, y le pregunta por la canción española. En su respuesta, aludió a la necesidad de dejar a un lado el tipismo y los tópicos que encasillan a este estilo, al que él siempre denomina canción andaluza, y enfatiza en la de mirar la profundidad y la calidad que la rodea, rememorando la importancia que tuvo en su niñez y la pasión que siente hacia él.

Sobre este disco, se han escrito hasta el día de hoy cientos de comentarios, reseñas, críticas e incluso análisis pormenorizados, técnica y sentimentalmente, tema a tema. Enjuiciar yo este trabajo en ese sentido me parece inalcanzable y pretencioso, porque creo que va más allá del concepto guitarrístico o flamenco que lo ha encumbrado hasta lo máximo; y en él, Paco se rebusca en el corazón de sus raíces y vuelve a cantar unas coplas que conoce desde que se cogía a las faldas de su madre Luzía, en una proclama épica de sus dedos universalizando y elevando aún más las epopeyas de Quintero, León, Quiroga o Valverde.

Para escucharlo, siempre he intentado realizar un ejercicio de empatía -puede que aquí sea yo el pretencioso- e intentar sentir el impulso del maestro cuando marca sus notas y sus acordes únicos sobre el pentagrama de sus orígenes. Comienza con Maria de la O, con esa entrada tan pura a ritmo de zambra y ese cambio repentino y visceral a la más honda bulería, sobre las notas de esa melodía eterna.

Ojos verdes con seguiriya, tango y rumba, apoyadas en el quicio de la mancebía. Romance de valentía, posiblemente el tema más simple en su origen y más sentido en su logro para los que adoramos esta canción, pasodoble universal con castañuelas que se interioriza a la perfección sobre sus notas fielmente marcadas; pulso, púa y picao, y aromas a fado y estudiantina, en combinaciones para la historia.

En Te he de querer mientras viva, invita a Estrella Morente a coplear y flamenquear, casi susurrando y a ritmo de tango pausado y bulería, esta preciosa historia; el dialogo del estribillo cantado con esas notas descendentes de laúd es memorable. La chiquita piconera acelera el espíritu con sus aires andaluces ancestrales y renovados y su tempo alegre. El metal de voz tan poderoso y gitano de Parrita afirma en Zambra gitana (aunando el Romance de Juan de Osuna y Manuela) el homenaje de Paco a este ritmo encumbrado por su adorado Manolo Caracol.

La orquesta de guitarras, giros y combinaciones de Quiroga por bulerías te envuelve y te convence de la flamencura omnipresente en la canción andaluza y sus imaginarias damas, Lola La Piconera, La Ruiseñora y Candelaria la del Puerto, sencillamente un fantástico tema. En Señorita, rumba y salsa, y viceversa, no encajo -es una opinión muy personal-, al igual que el son del tema en el conjunto, la voz del grandísimo Oscar De León -la canción andaluza y el flamenco nunca han podido ser dignamente redondeados por genios de otros estilos-, pero seguro que cobra todo el sentido del mundo para el maestro cuando la hizo.

Nunca se podrá resumir este disco, tan especial en tantos aspectos, porque cada escucha amplía la capacidad de todos los sentidos, y, por cierto, la aparente sencillez sonora incluye una digitación y una complejidad musical y rítmica de guitarra, mandolina, mandola, laúd árabe y guitarró, únicas e inalcanzables al margen del maestro. La guitarra y la canción andaluza, aunadas en este disco como nunca se pudo soñar, seguirán y sobrevivirán a Paco de Lucía, pero desde ese maldito día lo tendrán como su gran referente mientras exista la memoria…

Contenido: (Para escuchar el disco al completo, pulse aquí)

1. María de la O

2. Ojos Verdes

3. Romance de Valentía

4. Te He de Querer Mientras Viva (Con Estrella Morente)

5. La Chiquita Piconera

6. Zambra Gitana (con Parrita)

7. Quiroga Por Bulerías

8. Señorita (con Óscar de León)

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