Moisés Vargas, Ismael Gómez y Noelia Vicente, ganadores del Concurso de la Federación de Peñas de Málaga

Concurso Flamenco de la Federación de Peñas Flamencas de Málaga (XI de Cante; IV de Baile y III de Guitarra). Cante: Moisés Vargas, Jesús Reyes, Rocío Belén Cuesta y Alba Martos. Guitarra: José Antonio Alameda (Cante: Juan Fernández) e Ismael Gómez (Cante: Samuel Fariña). Baile: Cristina Soler (Cuadro: Cante: Sergio El Colorao. Guitarra: Álvaro El Martinete. Palmas: José El Indio) y Noelia Vicente (Cuadro: Cante: Manu Soto. Guitarra: Gori Mazo. Palmas: Alejandra Águila e Irene Ávila). Lugar: Auditorio Edgar Neville de la Diputación de Málaga. Día: Sábado, 3 de noviembre de 2018. Aforo: Dos tercios.

Los onubenses Moisés Vargas e Ismael Gómez y la sevillana Noelia Vicente se impusieron al cordobés Jesús Reyes y los granadinos José Antonio Alameda y Cristina Soler en las categorías de cante, guitarra y baile, respectivamente, en la final del Concurso de Flamenco de la Federación de Peñas Flamencas de Málaga, celebrada el pasado sábado en el Auditorio Edgar Neville de la Diputación Provincial.

En dicho certamen, dirigido a menores de 35 años, con el objetivo de dar visibilidad a jóvenes promesas del flamenco, los ganadores obtuvieron 1.500 € y sendos contratos para actuar en dos peñas flamencas, en tanto que los finalistas lograron 1.000 € y un contrato en una peña. El accesit a la mejor malagueña fue para la almonteña Rocío Belén Cuesta y el accesit al abandolao, para la linarense Alba Martos. El jurado estuvo compuesto por Sebastián Fuentes, Juan Caro, José Martínez y Moisés Navarro.

Abrió el fuego el guitarrista José Antonio Alameda por soleá, con un toque veloz no exento de sentimiento. Por bulerías, pleno de compás con el soniquete de Jerez, acompañó al cante de Juan Fernández, que evocó a Camarón y a La Perla de Cádiz.


Ismael Gómez, por su parte, interpretó una granaína de composición propia, con gran nitidez en la pulsación, rapidez en la ejecución y sentimiento. Y supo ajustarse al cante por soleá de Samuel Fariña.

Turno para el baile de Cristina Soler por soleá. Templa y manda, con seguridad y confianza en sus posibilidades. Y compone estampas de arte.

Moisés Vargas se mostró solvente en la malagueña de la Trini y la rondeña, con la guitarra maestra de José Juan Pantoja. Medido de compás, pellizcó por soleá, que sonó flamenquísima. En la serrana, cante originario de Ronda que se aflamencó con compás de seguiriyas, demostró ser un cantaor con empaque.

Vuelve Cristina Soler por cantiñas, con bata de cola y mantón, como mandan los cánones. Maneja ambos elementos con maestría y gran velocidad. Arte y elegancia a raudales.

Noelia Vicente toma el relevo por soleá. Es el suyo un baile flamenquísimo, racial, de pellizco.

Jesús Reyes también se muestra solvente en la malagueña de la Trini y la rondeña y pellizca en la petenera de La Rubia de Málaga. Por seguiriyas, le faltó profundidad, aunque pellizcó en el macho.

En su segunda pieza, Noelia Vicente baila un taranto, que suele rematarse por tangos, y que ella además introduce y cierra por tientos, imprimiéndole originalidad y belleza. También sabe templar y mandar, gustándose. El remate por tangos resulta muy efectivo y efectista, con mucho arte.

En la despedida, mientras delibera el jurado, Rocío Belén Cuesta, canta por malagueñas y fandangos de Huelva; y Alba Martos, abandolaos y tangos.

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