El documental sobre Camarón apenas aporta cosas inéditas

Por fin llegó el estreno a todos los cines de España del documental ‘Camarón. Flamenco y Revolución’. La película, de dos horas de duración, está dirigida por el cineasta algecireño Alexis Morante. La narración corre a cargo del genial actor Juan Diego, que está de diez. El documental apenas aporta cosas inéditas venticinco años después de la desaparición del genio, ya que va quedando poco material inédito.

Pero, eso sí, nos sigue sorprendiendo dia a dia, ya que fue un cantaor adelantado a su tiempo. La prueba está en el disco ‘La leyenda del tiempo’, que treinta años después lo han reconocido y ya es una joya viva para siempre. De hecho, el título del disco les dio la razón. Si lo invertimos, el tiempo lo ha convertido en leyenda.

Comienza el documental con unas preciosas imágenes de las salinas de San Fernando, tierra natal del cantaor. Repasa su vida desde que nace hasta que comienza a cantar, a muy temprana edad, pero ya no pararía, porque donde abría la boca, siempre destacaba. Tenía algo en la voz que llegaba a todos, jóvenes y viejos.

A pesar de la negatividad que tuvo por parte del gran Manolo Caracol, él continuó cantando porque era por donde lo tenía más fácil. Hubo muchos otros grandes del flamenco que lo apoyaron e hicieron muy buenas criticas sobre él, como Valderrama, Antonio Mairena, etc.

Su encuentro con la familia Sánchez sería muy importante para su carrera, ya que el padre de Paco de Lucía era muy estricto y le gustaban las cosas muy correctas, así que a José le vino muy bien, porque juntos grabaron diez discos que pasarán a la historia por los siglos de los siglos, ya que Camarón estaba muy bien de voz y Paco ya era un guitarrista de gran prestigio.

Luego, Camarón se agobió con las normas estrictas de Antonio Sánchez y se volvió para Andalucia. Ahí, hizo varios trabajos a su manera, sin agobios. Le ofrecieron grabar con la Filarmónica de Londres con la producción de Ricardo Pachón y fue el disco más vendido de la historia del flamenco. La figura de Camarón tomó forma definitiva y el pueblo gitano lo considera como un mesías.

Desgraciadamente, la fama le agobió a José y le pasó factura. Me refiero a las malditas drogas, que tanto daño han hecho en nuestro país. Él ya se había apartado de todos los malos rollos, pero nunca renegó del tabaco. Y cuando, en la Exposición Universal celebrada en Sevilla, nos representó con la Nana del caballo grande, como un presagio a su muerte, lo hizo con una seguiriya por bulerías compuesta por el genial Diego Carrasco (Dicen de mí).

Me dejo muchos detalles en el tintero, porque prefiero que veáis el documental y lo disfrutéis, como lo hice yo con mis buenos amigos, camaroneros de corazón, Paco Aragón e Ismael Tamayo. Estoy seguro de que Camarón seguirá sorprendiéndonos siempre.

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